Al salir de la exposición, pelea con los guardianes de las salas.
Nos invitaron a escribir un comentario en el libro de visitas, y cuando leíamos algunos de los que nos precedían, una señorita nos atajó diciendo que podíamos escribir, pero que teníamos prohibido leer los comentarios de otros.
V. embraveció.
Christa Pike and the Absurdity of Humane Execution
Hace 3 horas


