jueves, 28 de agosto de 2008
El espíritu de Guantánamo contagia a toda la isla
Si Phillip K. Dick viviera, comprobaría con un amargo placer anfetamínico la veracidad descarnada de todas sus predicciones.
viernes, 22 de agosto de 2008
Para todo hay solución
Ella, además, reclamaba solución inmediata y sin importar costo: lo único que no podían permitirse era que la gente supiera de la desgracia familiar.
Ideó todo, por lo tanto, con ella. La única condición que impuso fue la de no saber fecha, método o momento, y sólo fijaron un plazo máximo para cumplir con el plan.
Dedicó los siguientes días a ordenar sus papeles. Calculó: si todo salía bien, la familia no sólo saldaría lo que debía, sino que podría comenzar de nuevo.
Seguro, por fin, de que todo quedaba arreglado, respiró en paz, se sirvió un trago de su whiskey favorito y se recostó cómodamente en el mejor sillón de su despacho.
En ese momento le alegró realmente la decisión: nunca más ver una cuenta de banco, nunca más esa angustia vergonzante con su mujer cuando eran rechazadas las tarjetas de crédito. Nunca más, pensó, mientras llevaba a sus labios el vaso tranquilizador.
Fue en ese momento que llamaron a la puerta. Era el servicio, que había llegado. Se presentó en forma de una bala, calibre 22, que limpiamente le atravesó la cabeza.
miércoles, 20 de agosto de 2008
La distorsión no es sólo óptica
En efecto. Los bañistas se quedaron ahí, nosotros volvimos a las entrañas de la ciudad.
miércoles, 30 de julio de 2008
Recuerdo del museo que aún no es
Desempolvando el baúl de flickr, encontré esta foto.
Hace poco menos de un año que visitamos el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, que está próximo a abrir sus puertas.
En ella, de izquierda a derecha: Berenice González de León, Miguel Cervantes, Montserrat Pecanins, Brian Nissen, Teodoro González de León, Monserrat Loyde, Aurelio Asiain, Eugenia Sarre, Gerardo Estrada e Hilda Trujillo.
martes, 29 de julio de 2008
Una cruda realidad
"Eso que ustedes llaman corazón está bastante más abajo del cuarto botón del chaleco."
Georg Christoph Lichtenberg
viernes, 25 de julio de 2008
Epigrama y foto
Esta la tomó Monse ; y para completar la entrada, Aurelio remató su epigrama con la historia que le dio origen:
A cada quién lo suyo:
quien lo dijo primero
no fui yo —ni Romero,
que citó a Pero Grullo.
El calamar, de suyo,
elegante no es.
Nunca peinará canas
—y no le faltan ganas—
de Mauricio Garcés.
Es así como es.
Descripción de un calamar
Nunca peinará canas
—y no le faltan ganas—
de Mauricio Garcés.
Del amigo Aurelio Asian




