lunes, 15 de junio de 2009

Dejar de lado la pluma, y tomar la tribuna

Aun cuando hablar o escribir de política en época electoral podría ser considerado del peor gusto, dada la cantidad de tonterías que oye uno por todas partes (desde los más bajos hasta los más altos niveles, como se diría en la jerga), hay algunos episodios de esta comedia que son demasiado tentadores como para dejarlos pasar así nomás.

Este fue el caso de una candidata a representar nuestra colonia: la muy popular escritora Laura Esquivel. Aquí en el barrio, al parecer, las cosas ya está como agua para chocolate.

Antes de compartir los textos tan sentidamente proselitistas de esta candidata, aclaro que en modo alguno me escandalizan los intelectuales (¿?) que hacen uso de sus derechos ciudadanos e ingresan a la arena pública que tanto, y tan comodamente, suelen criticar. Pero el caso de la señora Esquivel es digno de atención. Si alguien pudiera explicarme, además, qué podemos esperar los colonos de este pueblito si es que la señora llega a representante, mucho se lo agradeceré.

Paso sin más a reproducir algunos pasajes de la carta que amablemente nos depositaron, junto a otras diez idénticas, en la puerta de mi casa, que es su casa.

"Al igual que todos ustedes, me inquieta el futuro de México. Creo que merecemos un mejor destino...

En el año de 1981, yo cruzaba diariamente la Plaza para ir a comprar el pan. Aprovechaba para que mi hija jugara en el parque. Correteaba entre las bancas e inevitablemente se mojaba las manos en la fuente de los Coyotes. Si alguien, en alguna de esas tardes asombrosamente luminosas y alegres me hubiera hablado de que mis nietos ya no iban a poder hacer lo mismo que ella, o al menos no con la misma inocencia, no lo hubiera creído.

... Tenemos encima una crisis política, económica, ecológica y humana que requiere acciones urgentes. Es momento de hacer a un lado intereses individuales y trabajar a favor de todos. Por mi parte, estoy dispuesta a posponer mi trabajo profesional para contender por la diputación local del distrito XXVII de Coyoacán. Los invito a escribir una nueva historia.

Soy una escritora profundamente agradecida con México. Aquí crecí, aquí me eduqué, aquí me he desarrollado como mujer, como madre, como creadora de mundos donde el amor aún es posible. Ahora quiero regresarle algo a mi país de lo mucho que me ha dado.

Quiero dejar de lado la pluma y tomar la tribuna para hablar en el nombre del maíz, en nombre de la tierra, en nombre del agua, en nombre de los que aún no nacen y merecen llegar a un mundo mejor. Ayúdame a lograrlo con tu voto este 5 de julio
".

4 comentarios:

monserrat loyde dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
monserrat loyde dijo...

No pregunto el partido por el que va porque con el título de tu nota ya lo imagino.

JHT dijo...

A ver, dilo.

JHT dijo...

¡Perdió! Nos salvamos de quedar convertidos para siempre en maíz y agua.